Locura compartida
Ser poeta me ha dado buenos amigos…
Poetas que tienen sed,
con ellos comparto vino
o agua de los estanques.
Poetas que tienen hambre,
entre ellos me toca un trozo de pan
y declamar poemas en un café
a cambio de miel de maple.
Ser poeta me ha dejado buenos amigos…
Poetas que tienen sueños,
con ellos comparto gritos
y paseos entre gente que a veces
nos mal mira y llama locos.
¡Qué locos somos los poetas
cuando los otros tienen hambre,
y nosotros queremos atragatantarles
con versos y letras!
Los otros suelen resistirse,
los otros pasan de largo
y se hacen los ciegos
ante nuestros gritos que amenazan
su pensamiento cotidiano.
Los otros aman la costumbre;
pero los poetas queremos
que nos devoren vivos.
Quizá así,
sólo así,
dejar dentro de ellos una f o una y…
Tal vez esas letras
no parezcan nada por sí solas
a los ojos de los otros,
pero para nosotros
los poetas,
poder sembrar una letra
es dar respiración de boca a boca
a la vida misma.
Para mi amigo Karloz Atl
