Falsas margaritas
Pasan días
y deshojo otra margarita
¿será la última,
o deberé comprar otro ramo?
Tomaré otra flor
de las que están sobre la mesa,
trataré de que no llore
le hablaré a ciegas…
sólo preguntaré si es acaso indiferente
o si es mejor una espera a secas.
¿Qué no sabes la respuesta?
¿No eres una margarita?
¿Y si te quito los pétalos,
no serás al final el mismo tallo
que desnudo tirita
por un indeciso capricho?
Eres una flor odiosa
¡me das risa!
Una margarita sin certezas
que a su destino ahuyenta,
es una rosa que dobla sus espinas:
no lacera la piel que ahora acaricia otra vida,
para ocultarle cómo esa ilusión matutina
le pagará en futuro por cobardía.

your good
tnks, my dear
yeah nice