Requiem a un tlacoyo
Hoy me despedí de mi tlacoyo de chicharrón
Tuve que comer sólo medio aguacate
Y cuando pasó lo peor,
Recordé que dejar los refrescos y jugos era lo más fácil.
¡Pero aún no logro olvidar a mi tlacoyo de chicharrón!
Oler su cocción sobre el comal,
Imaginarlo bañado en salsa verde de molcajete…
Salivo sólo de verle con unos hilos de crema
Y espolvoreado de queso rayado…
Pido un minuto de silencio,
¡Porque en su lugar debí comer una quesadilla de huitlacoche!
-Sin grasa, por cierto-
Y no es que este hongo con su textura me asuste,
Es su sabor cremoso lo que me hizo elegirlo como sustituto…
Sin embargo, aun en mi boca el sabor corre
Pues un tlacoyo con harta grasa, no se compara a uno de huitlacoche.
