Una disculpa, dejé muy abandonado el blog las últimas semanas, debido a que ahora debo poner la ofrenda en casa para una persona muy especial que se fue hace unos días, mi abuelo… Pero ya estoy de vuelta, y les comparto unos divertidos textos que escribí muy a doc con estas fechas de Día de Muertos…
Saludos!!
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Calaverita para Tona… el dueño de mis huesitos (de pan de muerto…
)
Caminaba Tona en el desierto
cuando vino la huesuda
para llevárselo al infierno…
-No me lleves,
¡soy muy joven y muy bello!,
dijo Tona a la calavera
aunque ya muy tarde era,
pues en su guadaña
sus huesitos ya llevaba.
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Calaverita para mi buen amigo y colega Pablo.
Estaba en la facultad Pablo
revisando para una revista sus textos,
cuando vino la catrina
para decirle que con ella
al otro mundo se iría
a escribir en la edición matutina
de “Ultratumba y sus entierros”.
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Calaverita para Miri y Carlos… la pareja más linda que conozco
Estaba Miri en la ventana
enchinando sus pestañas
mientras tanto la catrina
a la despistada Miri miraba…
Muy de cerca estaba Carlos
quien al ver a la huesuda
se acercó y le dijo –ey, chula,
a mi novia no te llevas
es muy linda y sus huesitos
ya me los llevé conmigo.–
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Calaverita para Oscar, alguien que me da muchos dolores de cabeza en la vida…jaja (y otra para él y su novia)
Como cada noche Oscar
pensaba en qué cenar…
Luego de un arduo día de escuela,
un dulce de calabaza quería probar;
pero no contaba con que la Calavera
celosa de su postre en la ofrenda era,
pues cuando Oscar acercó su cuchara
la Calavera lo tocó con su guadaña
y solo en el otro mundo
él su postre pudo degustar.
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Llevaban tres días sin dormir Ayde y Oscar
por hacer un proyecto electrónica,
cuando vino la Calaca y les dijo:
-¡Si no duermen me los llevo conmigo!-,
pero la lección no entendieron
pues por querer quedar bien con su profe
otro día no durmieron
y la Calaca se los llevó al infierno.
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Calaverita para mis amigos de la revista México Desconocido.
Estaba la Calavera pensando
para sus vacaciones su destino
cuando afuera del camposanto
se encontró una revista México Desconocido.
-¡Cuánta belleza!, y pensar que ni la renta
me ha pagado el muerto de la tumba cinco-,
se dijo la Calavera mientras pensaba
cómo conseguir lana para su recorrido.
-¿Y si me llevó a Guillermo Martínez conmigo?
¿O será que la opción es Eduardo Scheffler
como nuevo inquilino del lote cinco?,
quizá como editor de perdis me regale
una suscripción a México Desconocido.
Ni tarda, ni perezosa,
la Calaca se enteró de que la revista
un concurso de calaveritas tenía;
y muy diestra en el tema,
se puso a escribir en su día:
“Calaverita, calaverita,
dame un susto de regalo,
¿qué no ves qué en este Día de Muertos
hay más alegría que espantos?
Calaverita, calaverita,
si me llevas al panteón
no me lleves de un porrazo,
acuérdate que yo un día
te llevé flores al camposanto.
Calaverita, calaverita,
no me digas la hora
en que el toque de tu guadaña
mi alma se va a llevar,
no vaya ser que yo corra
y luego no me puedas alcanzar.”
Escrito en poesia
Etiquetas: calavera, calaveritas, camposanto, Día de muertos, guadaña, México desconocido, muerte, panteón
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